Skip to content

Lo deploro

Un tanque es la mejor solución.

¡Hola amigos! La degeneración y simplificación de todo lo que hay en nuestro país alcanza también por supuesto a las artes, y uno de los campos en los que se nota más es en el de los concursos literarios de medio pelo. Ahora, toda empresita u organización cutronga con ínfulas culturales va y te organiza en menos que canta un gallo un concurso literario, bajo estas dos condiciones:

**** Que sea de microrrelatos

**** Que el premio sea irrisorio

Los putos microrrelatos. Los organizadores de concursos literarios se han vuelto tan vagos que ya ni siquiera convocan concursos de relatos, cuentos o –mucho menos- novelas. No, ahora son los microrrelatos, cuatro líneas de paridas por aspirante para que los miembros del jurado ni siquiera tengan que hacer ademán de hojearse un par de páginas antes de dar el premio al enchufado al que ya iban a dárselo de antemano.

“Y el premio al mejor microrrelato es para… ‘Qué elegantes los hombres que llevan medallas en los riñones’, escrito por ¡mi yerno! ¡Enhorabuena, José Joaquín!”

“Y el premio al mejor microrrelato es para… ‘Qué elegantes los hombres que llevan medallas en los riñones’, escrito por ¡mi yerno! ¡Enhorabuena, José Joaquín!”

Como ejemplo de esta moda basurosa, y también de la tendencia de dar premios simbólicos y chorras, fijaos en esta convocatoria que hace la Asociación Empresarial Eólica, la patronal de las empresas de los molinillos estos que tan bonitos quedan en el monte.

Como era de esperar, la convocatoria llama a enviar “microcuentos” relacionados con el sector. Los requisitos: “deben llevar titular, no exceder de 100 palabras y tratar sobre cualquier tema relacionado con la energía eólica”. Y agárrate los machos por si ganas, porque el premio es…

…la visita a un parque eólico con posibilidad de subir a un aerogenerador (siempre que las condiciones climatológicas lo permitan). Además, el relato ganador y los finalistas serán publicados en la revista Energías Renovables y en su página web, además del blog de AEE Somos Eólicos.

Se necesita ser rata para que el premio sea publicar el cuento en tres sitios que no debe leer ni el que los escribe, y subirse a un molinillo (¡cosa que además ni siquiera está garantizada, porque depende del tiempo, que ellos llaman “climatología”!)

La climatología quiso que, justo en el momento de la visita, un meteorito alcanzase al aerogenerador. Qué fatalidad

La climatología quiso que, justo en el momento de la visita, un meteorito alcanzase al aerogenerador. Qué fatalidad.

Me preocupa que la patronal de la energía eólica no tenga muy clara la diferencia entre “climatología” y “meteorología”. Pero con todo, para que no se diga, ahí va mi microcuento, a ver si gano. Con titular y todo, menos de cien palabras:

Muerte entre los aerogeneradores

Por Deploreibol

“¡Directivos de la patronal eólica! Yo, el Dios de las Tormentas, os he convocado aquí para juzgaros. Os habéis aprovechado de las primas a las renovables para que la factura de vuestros molinillos la paguen todos los españoles vía déficit de tarifa. Por eso, ¡Morid! ¡Que este huracán que os envío maneje vuestros cuerpos como peleles y los estrelle contra las aspas de vuestros aerogeneradores! ¡jajajaja! ¡Mirad como vuestra sangre tinta la blancura de los molinillos! ¡Me complace este espectáculo grotesco!”

“¡Ay, que se me escapa uno! ¡Toma castaña, listo!”

“¡Ay, que se me escapa uno! ¡Toma castaña, listo!”

– Deploreibol

Tags: , , , ,

%d bloggers like this: