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Lo deploro

Un tanque es la mejor solución.

Dentro de poco, noviembre, y con él una de las citas en el calendario solidario que más detesto: Movember. Una iniciativa que va de que los hombres se dejen crecer el bigote durante todo el mes de noviembre para concienciar a la gente sobre el cáncer de próstata y otras enfermedades masculinas. Quizá no hayas oído hablar de ella, pero es una cosa que empezó en Australia hace unos años y se va expandiendo por el mundo, y España, siempre a la vanguardia de las cosas simbólicas, está también en esta pomada. ¿Y por qué odio esta noble cruzada? Vamos por ello.

¿Qué tiene que ver el bigote con el cáncer?

De verdad, es que no puedo con estas protestas simbólicas que pretenden denunciar o alertar sobre algo haciendo una convocatoria para un acontecimiento que no tiene absolutamente nada que ver. ¿Qué relación hay entre el cáncer de mama y una carrera solidaria de mujeres? Las empresas que las organizan se llevarán un buen pico con el dinero de la inscripción (ved post al efecto aquí) ¿Y por qué para denunciar los recortes en sanidad los médicos y enfermeros de Granada hacen un bailecito con la música del YMCA? Pues para salir por la tele un minuto y, en el proceso, ridiculizar su propia lucha.

El V Botellón Popular contra los Bombardeos Israelíes en Gaza ha vuelto a recordarnos con todo su dramatismo los horrores que sufren cotidianamente los ciudadanos de la Franja

Pues eso, dejarse crecer el mostacho y las enfermedades masculinas… ¿Por qué?

Los nombres estúpidos

Como toda buena campaña de márketing, Movember no estaría completo si no degradase a sus participantes con algún apelativo humillante. En este caso es el de Mo Bro: si te apuntas, afeitándote el día 1 y dejándote crecer el bigote durante el resto del mes, puedes lucir tan honorífico título allá donde vayas. ¡Pero espera! Si eres mujer y apoyas este solidario evento tampoco te escapas: serás considerada Mo Sista. Y si quieres apurar el cáliz hasta las heces, puedes participar en alguna fiesta Movember, donde puedes ganar (copio de la web) “los prestigiosos títulos de Miss Movember y Man of Movember“.

Aquí tenemos precisamen… no puedo. No puedo hacerle esto a Nietzsche, lo siento

El dinero

A poco que navegues por su página, llegarás pronto al fondo del asunto: el dinero. La movida aquí no es, como se dice al principio, dejarte crecer el bigote para generar un motivo de conversación y poder concienciar así a la gente sobre el cáncer de próstata y lo bueno que es prevenir. El tema es convertir a los participantes en recaudadores de fondos por cuenta de la organización. La página te anima a hacer “una lista de los familiares, amigos y compañeros a los que quieres solicitar un donativo” y a enviarles correos electrónicos pidiéndoles dinero. Pero no sólo eso, también te instan a hacer lo mismo con tu empresa y a pedir “a algunos negocios a los que tú apoyas que ellos también te apoyen a ti — tu cafetería preferida, tu médico, la peluquería o la tintorería, etc.”

En el mundo de Movember, los trabajadores van a sus empresas a pedir dinero para una iniciativa solidaria, y éstas se lo dan. También hay unicornios.

El esquema es brillante, la verdad: convertir a la gente en agentes de ventas -uno de los trabajos más duros y difíciles del mundo, porque consiste básicamente en pedir dinero a la gente, que normalmente te manda a tomar por culo 300 veces al día-  pero además GRATIS. Porque a los comerciales normales les pagan (mal, pero les pagan) mientras que aquí tú lo haces por tu cuenta. ¿Te imaginas que a Montoro se le ocurriese algo parecido, y que pusiese a la gente normal a recaudar impuestos gratis por cuenta de la Agencia Tributaria? Oye, nos ahorraríamos una pasta en inspectores…

¡Al Consejo de Ministros del viernes que viene!

Dicho esto…

… aviso de que a mí me parece muy bien que se conciencie a la gente contra el cáncer, y que se recauden fondos para luchar contra él. Lo que deploro aquí es que, para llamar la atención sobre un problema acojonante, haya que hacer cosas estrafalarias y llamarte Mo Bro y no sé qué hostias más. Hablando de impuestos, a investigaciones contra el cáncer -entre otras cosas- debería dedicarse el dinero público que gilipollas de mierda, muchos del partido del mismo Montoro que ahora nos recorta (y muchos sociatas también, claro) han estado tirando a la basura con obras faraónicas, aviones para que los Presidentes del Gobierno vayan a mítines y demás chorradas. Así que nada de bigotes para mí este noviembre. Además, yo no soy nada de mostacho: mucha gente turbia a lo largo de la historia ha llevado bigote.

Confesad que esperabais a Hitler

– Deploreibol

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