Skip to content

Lo deploro

Un tanque es la mejor solución.

Hoy es el día: una multitud, lo más grande posible, está llamada a rodear el Congreso de los Diputados para pedir la dimisión del Gobierno y la puesta en marcha de una transición a un nuevo modelo político. Las razones, ya sabéis: el poder es ciego a las exigencias de justicia social, el sistema capitalista es depredador, recuperar la democracia secuestrada, el poder para el pueblo, etc. El manifiesto de la convocatoria está aquí.

Yo no voy a ir.  Admito que el poder es ciego, el sistema capitalista, depredador, y tal y cual; pero no me van este tipo de cosas, por razones de forma y de fondo:

* Me horrorizan las multitudes, y las cosas multitudinarias o que aspiran a serlo. Sólo imaginar, por ejemplo, ir a un partido de fútbol al estadio, con riadas de gente apiñándose al entrar y pugnando por salir en un recinto con miles de personas, me pongo enfermo. Quizá por eso no sé mucho de fútbol.

Sanchís

* No me gustan las asambleas. Ya ví el funcionamiento de muchas cuando la carrera, y son una de dos: (1) inoperantes, porque se llenan de pesados contando su película sin sentido (2) aterradoras, cuando un grupito organizado se hace con el control y suprime la disidencia con “autocríticas” a la búlgara.

“Quien esté a favor de echar a Pepito por contrarrevolucionario, que incline su brazo en un incómodo escorzo hacia un punto situado vagamente por encima de mi cabeza, compañeros”

* Todo el tema me parece muy simbólico. Rodear el Congreso, tú. Qué imagen. Aquí hay muchas movidas en juego: soberanía popular, democracia, la sede del poder legislativo, la mayoría, el “todos son iguales”… Buf, demasiada abstracción para mí. Ni el origen ni los responsables de nuestros problemas están en el Congreso. Cuánto mejor rodear Bankia, o la sede de la Representación de la Comisión, o la Embajada alemana. O, si queremos poner en evidencia lo fútil y patético del poder legislativo español, el Senado.

Es hasta redondo ¡Está hecho para ser rodeado!

* No veo que rodear el Congreso sea una forma eficaz de protesta. Llamativo, sí, pero me parece que sería mucho más eficaz una especie de huelga contra el sistema: sencillamente, no participar. No usar los bancos que causaron y se benefician de la crisis. No comprar sus casas. No comprar en las empresas que se lucran entre las dificultades de los demás. No leer los periódicos ni ver las teles u oír las radios de los que mantienen el tinglado. No participar en actos institucionales, o en actividades organizadas por los causantes (políticos, económicos y sociales) del saqueo: por ejemplo, en esas puñeteras carreras populares. Nada, no jugar. Yo creo que eso hace más daño que una protesta en las calles que, al margen de lo gorda que sea, estará amortizada en unos días.

Dicho esto, ojalá la protesta sea multitudinaria y tranquila, para que se jodan la Cifuentes, que lanza insidiosas acusaciones relacionando la convocatoria con grupos neonazis, y la Cospedal, que compara la protesta con el 23-F. Qué tipas, oye, qué asquerosas. La verdad es que con esta peña dan ganas de mandarlo todo a la mierda, entrar a saco en el Congreso, derribar el régimen y cambiar la Constitución Española por “el Anillo del Nibelungo”. Digo yo.

“Artículo 1: Weia! Waga! Wallala weiala weia!”

– Deploreibol

Tags: , , , , , , ,

%d bloggers like this: