Skip to content

Lo deploro

Un tanque es la mejor solución.

Ésta es una de las palabras más absurdas de las que se oyen todos los días por la tele. “Un videoaficionado ha registrado imágenes de la catástrofe…”. Casi todos los días, en los telediarios, tenemos ración de imágenes bamboleantes, mal apuntadas y peor enfocadas pero que recogen un hecho noticioso importante.

Pero quien las graba no es un “videoaficionado”. Esa raza de hombres desapareció de la faz de la tierra hace más de una década. Es decir, cuando se empezaron a generalizar las minicámaras de video, las cámaras de fotos compactas que hacen vídeos y los móviles que todos tenemos que graban vídeo. En resumen, TODO EL MUNDO sería un videoaficionado, a juzgar por los noticieros.

Pero no, los videoaficionados eran especiales. Eran los que llevaban cámara cuando llevar una cámara era ir cargando con 15 kilos de equipo, montaña arriba y valle abajo. Por eso, a mediados de los ochenta, cuando veías esas imágenes temblorosas acompañadas de las palabras “Un videoaficionado ha grabado estas imágenes de la catástrofe…” era cuando decías: “Ole tus huevos, tío, que te has ido hasta la mitad de la selva amazónica arrastrando tu tocho Betamax”.

Esto es afición

Por eso, para honrar a esos ciudadanos que se herniaron con esos trastos para traernos las primicias de los lugares más remotos propongo una moratoria internacional al uso del término “videoaficionado”. O, en su defecto, dado que todos podemos ser ya videoaficionados, extender la coletilla “-aficionado” a todos los ámbitos.

Un videoaficionado filmando como un entrenador de monos aficionado recibe su merecido de un mico aficionado al kárate

– Deploreibol

Tags: , , , , ,

%d bloggers like this: